La declararon muerta y despertó dentro del ataúd: el increíble caso real de Bella Montoya en Ecuador

Parecía una historia inventada para una película.

Una mujer de 76 años había sido declarada muerta en un hospital de Ecuador.

Su familia recibió el certificado de defunción.

Prepararon el velorio.

La colocaron dentro de un ataúd.

Y varias horas después ocurrió algo que nadie esperaba:

comenzaron a escuchar movimientos dentro de la caja.

Cuando sus familiares se acercaron descubrieron que Bella Yolanda Montoya Tapia todavía respiraba.

Esta vez no hablamos de una leyenda de internet ni de una historia creada para conseguir reproducciones.

El caso realmente ocurrió en Babahoyo, provincia de Los Ríos, Ecuador, el 9 de junio de 2023, y fue investigado por el Ministerio de Salud Pública ecuatoriano.

Pero hay un detalle que algunas publicaciones virales omiten.

Bella sobrevivió a aquella primera declaración de muerte, regresó al hospital y permaneció en cuidados intensivos.

Siete días después, el 16 de junio de 2023, falleció realmente.

Su historia sigue siendo uno de los casos médicos más insólitos ocurridos en Ecuador durante los últimos años.

Todo comenzó con una emergencia médica

Bella Montoya tenía 76 años cuando fue trasladada al Hospital General Martín Icaza de Babahoyo.

Según la información difundida posteriormente por el Ministerio de Salud Pública, ingresó con un diagnóstico presuntivo de accidente cerebrovascular.

Su situación se complicó.

Bella sufrió un paro cardiorrespiratorio.

El personal médico realizó maniobras de reanimación, pero aparentemente no respondió.

Después de aquello, el médico de turno confirmó su fallecimiento.

Para su familia comenzaba entonces el proceso que nadie quiere enfrentar.

Recibieron la documentación correspondiente y trasladaron el supuesto cuerpo sin vida para realizar el velorio.

Todo parecía terminado.

Pero Bella todavía estaba viva.

Permaneció varias horas dentro del ataúd

Los testimonios ofrecidos posteriormente por su hijo permiten reconstruir aquellos momentos.

Bella habría sido declarada muerta aproximadamente al mediodía.

Su familia la colocó dentro del ataúd y comenzó a preparar el funeral.

Pasaron varias horas.

Según diferentes reportes de la época, estuvo aproximadamente entre cuatro y cinco horas dentro de la caja antes de que sus familiares descubrieran señales de vida.

Entonces ocurrió lo extraordinario.

Su hijo contó que comenzó a notar movimientos.

Bella movía una mano.

Abría la boca.

Intentaba respirar.

En algunas versiones relató incluso que escucharon ruidos provenientes del ataúd.

El velorio se convirtió inmediatamente en una emergencia médica.

“Mi mami comenzó a mover la mano”

Gilber, hijo de Bella, describió posteriormente lo que observó.

Su madre comenzó a mover la mano izquierda, abrir los ojos y la boca mientras realizaba esfuerzos para respirar.

Los familiares reaccionaron rápidamente.

La sacaron del ataúd.

Intentaron ayudarla mientras solicitaban una ambulancia.

Videos grabados durante aquellos minutos comenzaron posteriormente a circular por redes sociales y medios de comunicación.

En ellos podía observarse la desesperación de los familiares intentando auxiliar a Bella mientras esperaban asistencia médica.

La mujer que horas antes había sido oficialmente declarada fallecida estaba mostrando signos vitales delante de todos.

Bella regresó al mismo hospital que la había declarado muerta

Una ambulancia trasladó nuevamente a Bella al Hospital Martín Icaza.

Sí.

Al mismo hospital donde pocas horas antes habían certificado su fallecimiento.

Allí fue intubada e ingresada en la unidad de cuidados intensivos.

Su condición era crítica y el pronóstico permanecía reservado.

Su hijo contó que observaba pequeñas respuestas que alimentaban sus esperanzas.

Por ejemplo, aseguró que reaccionaba cuando un médico estimulaba su mano.

Pero el daño sufrido era grave.

El Ministerio de Salud informó posteriormente que Bella permanecía en condiciones críticas con diagnóstico de evento cerebrovascular isquémico.

¿Bella Montoya realmente “resucitó”?

Aquí necesitamos utilizar correctamente las palabras.

Popularmente, el caso comenzó a conocerse como el de “la mujer que resucitó durante su velorio”.

Pero médicamente esa descripción puede resultar engañosa.

La evidencia disponible indica que Bella había sido declarada muerta incorrectamente mientras todavía conservaba o recuperó funciones vitales.

No tenemos evidencia de que hubiera ocurrido una muerte biológica irreversible seguida de una verdadera “resurrección”.

La muerte cerebral y la destrucción irreversible de funciones vitales no funcionan como un interruptor que pueda encenderse nuevamente horas después.

Por eso la manera más precisa de describir el caso es:

Bella Montoya fue declarada muerta, pero posteriormente se descubrió que todavía presentaba signos vitales.

Y esa diferencia importa.

¿Fue catalepsia?

Esta palabra comenzó a aparecer inmediatamente en titulares.

Algunos medios informaron que Bella podría haber sufrido un episodio de catalepsia, una condición caracterizada por inmovilidad, rigidez y disminución de la respuesta a estímulos.

Sin embargo, nunca quedó establecida públicamente como una explicación médica definitiva del caso.

Los primeros reportes hablaban de ella como una posibilidad. El Universo señalaba entonces expresamente que esa hipótesis todavía no había sido confirmada por el hospital.

Posteriormente, el propio Ministerio de Salud centró su información en el accidente cerebrovascular, el paro cardiorrespiratorio, las maniobras de reanimación y la declaración de muerte realizada por el médico.

Por eso afirmar simplemente:

“Bella tenía catalepsia”

va más allá de lo que quedó demostrado públicamente.

El Ministerio de Salud abrió una investigación

Un caso así no podía terminar simplemente con el regreso de Bella al hospital.

El Ministerio de Salud Pública de Ecuador anunció la creación de un Comité de Auditoría Médica para investigar lo ocurrido.

El objetivo era revisar la atención recibida y determinar responsabilidades relacionadas con la confirmación de su supuesto fallecimiento.

La pregunta era evidente:

¿Cómo pudo una paciente ser declarada muerta, entregada a su familia y colocada dentro de un ataúd cuando todavía estaba viva?

El Ministerio informó que Bella había sufrido un paro cardiorrespiratorio y que no respondió a las maniobras de reanimación.

Fue después de aquello cuando el médico de turno confirmó su muerte.

Pero lo ocurrido durante el velorio demostró que aquella declaración había sido incorrecta.

Hubo incluso que “devolverla a la vida” legalmente

El caso produjo una situación administrativa tan extraña como la médica.

Bella no solamente había sido declarada muerta por el hospital.

Su fallecimiento ya aparecía registrado oficialmente.

Mientras ella permanecía ingresada en cuidados intensivos, su familia tuvo que realizar trámites para revertir el acta de defunción.

Con intervención de la Defensoría del Pueblo, el Registro Civil verificó su identidad mediante huellas dactilares y el 15 de junio Bella volvió a constar legalmente como una persona viva.

Resulta difícil imaginar una situación semejante.

Una mujer permanecía luchando por su vida en una UCI mientras, administrativamente, su familia tenía que demostrar que la persona declarada fallecida seguía viva.

La esperanza de la familia duró pocos días

Después de ser encontrada con vida, Bella permaneció hospitalizada.

Su condición nunca dejó de ser grave.

Estaba en cuidados intensivos y necesitaba asistencia médica mientras los familiares esperaban alguna mejoría.

Pero el 16 de junio de 2023, exactamente una semana después del episodio del velorio, llegó la noticia que la familia temía.

Bella Montoya falleció.

Esta vez el fallecimiento fue confirmado mientras permanecía hospitalizada.

El Ministerio de Salud informó que se encontraba en condiciones críticas y que había sido diagnosticada con un evento cerebrovascular isquémico.

La mujer que durante días había sido conocida mundialmente como “la resucitada de Babahoyo” había muerto realmente.

¿Murió siete u ocho días después?

Algunas publicaciones hablan de siete días y otras de ocho.

La explicación está en la forma de contar el periodo.

Bella fue declarada muerta inicialmente y posteriormente encontrada con vida el viernes 9 de junio de 2023.

Su fallecimiento definitivo ocurrió el viernes 16 de junio.

Entre ambas fechas existe exactamente una semana.

Algunos medios utilizaron la expresión “ocho días” contando tanto el día inicial como el final.

Para evitar confusión, lo más preciso es decir:

falleció una semana después, el 16 de junio de 2023.

No fue enterrada viva

Este detalle también merece aclararse.

Algunas versiones extremadamente exageradas han transformado la historia diciendo:

“Una mujer enterrada viva salió de su tumba”.

Eso no ocurrió.

Bella estaba dentro de un ataúd durante su velorio.

No había sido sepultada.

Sus familiares descubrieron que respiraba antes del entierro y consiguieron trasladarla nuevamente al hospital.

La historia real ya es suficientemente extraordinaria.

No necesita añadir un entierro que nunca sucedió.

¿Puede una persona ser declarada muerta por error?

Es extremadamente inusual, pero existen casos documentados.

Confirmar una muerte implica evaluar ausencia de signos vitales y aplicar los protocolos correspondientes dependiendo de las circunstancias.

Sin embargo, determinadas situaciones médicas pueden complicar la evaluación.

Temperaturas corporales extremadamente bajas, intoxicaciones, determinados medicamentos, estados neurológicos graves o una circulación extremadamente débil pueden generar escenarios clínicos complejos.

Eso no significa que debamos tener miedo de despertar dentro de un ataúd.

Casos como el de Bella llaman precisamente tanto la atención porque son extraordinariamente excepcionales.

Tampoco debemos utilizarlo para concluir que las personas declaradas muertas habitualmente podrían seguir vivas.

El verdadero problema del caso fue la confirmación de la muerte

El aspecto central de esta historia no es demostrar que alguien pueda “volver de la muerte”.

Es comprender que Bella aparentemente nunca había alcanzado una muerte irreversible cuando fue entregada a su familia.

Por eso las autoridades investigaron la actuación médica.

La declaración de muerte tiene consecuencias enormes.

Se suspenden tratamientos.

El paciente deja el hospital.

Comienzan trámites legales.

La familia inicia el funeral.

Y, dependiendo del país y de las decisiones familiares, posteriormente puede producirse un entierro o cremación.

Precisamente por eso existen protocolos destinados a confirmar el fallecimiento.

Un caso real que parece una leyenda de internet

Muchas historias virales siguen una estructura parecida:

“La declararon muerta”.

“Escucharon golpes dentro del ataúd”.

“Abrieron la caja”.

“Estaba viva”.

Normalmente tenemos buenas razones para desconfiar.

En ocasiones son videos antiguos.

Escenas de películas.

Historias sin nombres.

O fotografías completamente desconectadas del relato.

Pero el caso de Bella Montoya sí ocurrió.

Fue documentado por medios ecuatorianos e internacionales, su familia habló públicamente y el Ministerio de Salud investigó lo sucedido.

Lo que debemos evitar es exagerarlo.

Bella no fue enterrada viva.

No existe evidencia de una “resurrección” después de una muerte biológica irreversible.

Y la catalepsia fue mencionada como posible explicación, pero no quedó establecida públicamente como diagnóstico definitivo.

¿Qué ocurrió finalmente con Bella Montoya?

La cronología permite resumir una historia que parece imposible.

El 9 de junio de 2023, Bella Yolanda Montoya Tapia, de 76 años, ingresó al Hospital Martín Icaza de Babahoyo con un presunto accidente cerebrovascular.

Sufrió un paro cardiorrespiratorio.

Después de intentar reanimarla, un médico confirmó su fallecimiento.

Su familia recibió el cuerpo y comenzó el velorio.

Varias horas después descubrieron que respiraba y presentaba movimientos.

Fue trasladada nuevamente al hospital e ingresada en cuidados intensivos.

El Ministerio de Salud creó un comité para investigar cómo había sido declarada muerta incorrectamente.

Su familia incluso consiguió anular legalmente el primer registro de defunción.

Pero su condición permaneció crítica.

Finalmente, el 16 de junio de 2023 Bella Montoya falleció en el hospital a los 76 años.

Su historia dio la vuelta al mundo porque representa uno de esos rarísimos momentos en los que la realidad parece superar cualquier guion.

Su familia llegó al velorio pensando que estaba despidiéndose de ella.

Horas después estaba acompañándola nuevamente en un hospital.

Y durante siete días recuperaron algo que creían perdido:

la posibilidad de volver a tener esperanza.

Fuentes

  • El Universo. ¿Cuál es el estado de salud de la mujer que dieron por muerta en Babahoyo? Junio de 2023.
  • El Universo. Ministerio iniciará auditoría médica para establecer responsabilidades por caso de mujer declarada muerta y que luego revivió. Junio de 2023.
  • El Universo. Falleció Bella Montoya, la mujer que “resucitó” en su velorio en Babahoyo. Junio de 2023.
  • Primicias. Cuál es el estado de salud de la mujer declarada como fallecida en Babahoyo. Junio de 2023.
  • Primicias. Mujer que “resucitó” en Babahoyo falleció tras ocho días. Junio de 2023.
  • Ecuavisa. El asombroso caso de una mujer que “revivió” en pleno velorio en Babahoyo. Junio de 2023.
  • Ecuavisa. Bella Montoya, la mujer que revivió en su velorio, ya consta legalmente como viva. Junio de 2023.
  • Ministerio de Salud Pública del Ecuador. Pronunciamiento y conformación del Comité de Auditoría Médica sobre el caso Bella Montoya.
  • DK EaCash. Mujer declarada muerta despertó durante su velorio en Ecuador: el caso real de Bella Montoya. Agosto de 2026.

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