Vitíligo: por qué aparecen manchas blancas en la piel, si es contagioso y qué tratamientos existen

Las manchas blancas del vitíligo pueden llamar inmediatamente la atención, especialmente cuando aparecen en el rostro, las manos, los brazos o alrededor de la boca.

Pero lo que debería preocuparnos no es acercarnos a una persona que tiene vitíligo.

Debería preocuparnos que todavía existan personas que piensen que pueden contagiarse por tocarla, abrazarla, compartir alimentos o simplemente estar cerca.

La respuesta médica es clara: el vitíligo no es contagioso. No puede transmitirse de una persona a otra mediante contacto físico.

Entonces, ¿por qué aparecen esas manchas?

La explicación está relacionada principalmente con los melanocitos, las células encargadas de producir el pigmento que da color a nuestra piel.

¿Qué es exactamente el vitíligo?

El vitíligo es un trastorno autoinmunitario crónico que provoca que determinadas áreas de la piel pierdan su color natural.

Nuestro sistema inmunitario normalmente nos protege frente a amenazas como determinados microorganismos.

En las enfermedades autoinmunitarias ocurre algo diferente: el sistema inmunitario identifica equivocadamente componentes del propio organismo como si fueran extraños.

En el vitíligo, el sistema inmunitario ataca y destruye melanocitos, las células responsables de producir pigmentación.

Cuando disminuyen o desaparecen esos melanocitos, la zona afectada pierde pigmento.

Así aparecen las características manchas claras o blancas.

¿Es contagioso?

No.

Este es probablemente el mito más importante que debemos eliminar.

No puedes adquirir vitíligo por:

Abrazar a alguien.

Darle la mano.

Besarlo.

Compartir una cama.

Utilizar el mismo baño.

Compartir alimentos.

Nadar en la misma piscina.

Usar la misma ropa.

La American Academy of Dermatology explica claramente que una persona no puede contagiarse de vitíligo ni transmitirlo a otra.

Por eso rechazar físicamente a alguien debido a sus manchas no tiene ninguna justificación médica.

¿Dónde suelen aparecer las manchas?

El vitíligo puede desarrollarse prácticamente en cualquier parte del cuerpo.

Sin embargo, cuando comienza, las manchas suelen observarse con frecuencia en áreas como:

Rostro.

Manos.

Brazos.

Pies.

Con el tiempo pueden aparecer en otras zonas. También puede afectar mucosas, incluyendo partes de la boca y la nariz.

En determinadas personas también cambia el color del cabello.

Una zona del pelo, las cejas o las pestañas puede volverse blanca debido a la pérdida de melanocitos.

¿Por qué algunas personas desarrollan vitíligo?

No existe una explicación sencilla que permita decir exactamente por qué una persona desarrolla la enfermedad y otra no.

Sabemos que existe una importante participación del sistema inmunitario y también intervienen factores genéticos.

Tener un familiar cercano con vitíligo aumenta el riesgo, pero no significa que necesariamente desarrollarás la enfermedad.

La American Academy of Dermatology explica que intervienen múltiples genes.

Es decir, no funciona de una manera tan sencilla como:

“Mi padre tiene vitíligo, entonces yo también lo tendré”.

Puede existir predisposición sin que aparezca la enfermedad.

¿Puede aparecer después de una lesión?

En algunas personas predispuestas, determinados acontecimientos pueden relacionarse con la aparición de nuevas áreas.

Entre los desencadenantes reconocidos se encuentran una quemadura solar grave, lesiones como cortes o quemaduras y exposición a determinados productos químicos.

Por eso proteger adecuadamente la piel resulta especialmente importante.

Esto tampoco significa que cualquier herida provoque vitíligo.

Hablamos de personas susceptibles a desarrollar la enfermedad.

¿Puede aparecer a cualquier edad?

Sí.

El vitíligo puede afectar a personas de diferentes edades y tonos de piel.

La American Academy of Dermatology señala que aproximadamente la mitad de quienes desarrollan la enfermedad lo hacen antes de cumplir 20 años.

También puede comenzar durante la infancia.

Y aunque las manchas pueden resultar visualmente mucho más evidentes sobre piel oscura debido al contraste, personas de cualquier tono de piel pueden desarrollar vitíligo.

¿Todas las manchas blancas son vitíligo?

No.

Este es un error bastante frecuente.

Ver una zona más clara en la piel no permite diagnosticar automáticamente vitíligo.

Existen diferentes condiciones capaces de producir pérdida o reducción de pigmentación.

Una de ellas es la tiña versicolor.

También pueden quedar zonas claras después de determinadas lesiones o procesos inflamatorios de la piel.

Por eso una fotografía encontrada en internet no debería utilizarse para autodiagnosticarse.

Un dermatólogo puede examinar la piel y, cuando resulte necesario, utilizar una lámpara de Wood para observar mejor las zonas afectadas.

¿El vitíligo duele?

Generalmente las manchas no producen dolor por sí mismas.

El problema principal es la pérdida de pigmentación.

Sin embargo, la piel despigmentada puede quemarse con mayor facilidad cuando se expone al sol porque ha perdido parte de la protección proporcionada por la melanina.

Por eso la protección solar adquiere especial importancia.

La recomendación dermatológica incluye buscar sombra, utilizar ropa protectora y aplicar protector solar de amplio espectro, resistente al agua y con SPF 30 o superior sobre las áreas expuestas.

¿Puede extenderse por todo el cuerpo?

El comportamiento del vitíligo es variable.

Algunas personas desarrollan pocas manchas que prácticamente no cambian durante largos períodos.

En otras, las áreas despigmentadas aumentan o aparecen nuevas manchas.

Si el sistema inmunitario continúa atacando melanocitos, las manchas existentes pueden crecer y aparecer nuevas zonas de pérdida de color.

No existe una manera sencilla de predecir exactamente cómo evolucionará cada persona.

Precisamente por eso el seguimiento dermatológico puede ser útil.

¿Existe cura para el vitíligo?

Actualmente no existe una cura definitiva.

Sin embargo, eso no significa que no existan tratamientos.

Los objetivos pueden incluir detener o reducir la progresión y restaurar parte del color perdido.

La respuesta varía considerablemente entre personas y entre diferentes zonas del cuerpo.

El rostro, por ejemplo, puede responder mejor a determinados tratamientos que áreas como las puntas de los dedos.

Además, los resultados suelen aparecer lentamente.

No estamos hablando de una crema capaz de eliminar las manchas en tres días.

¿Cómo se trata?

El tratamiento depende de factores como edad, extensión de las manchas, zona afectada, tipo de vitíligo y velocidad con la que está progresando.

Entre las opciones utilizadas por dermatólogos existen medicamentos tópicos, fototerapia y otros tratamientos especializados.

Pueden utilizarse corticosteroides tópicos durante períodos controlados y medicamentos como tacrolimus o pimecrolimus en determinados pacientes.

Actualmente también existe ruxolitinib en crema, aprobado en Estados Unidos para determinados pacientes de 12 años o más con vitíligo no segmentario.

No todos necesitan ni responden al mismo tratamiento.

Por eso debe individualizarse.

No todas las personas quieren tratar las manchas

Este punto también merece respeto.

Algunas personas quieren recuperar pigmentación.

Otras prefieren utilizar maquillaje o productos cosméticos para disminuir temporalmente el contraste.

Y algunas simplemente deciden mostrar su piel exactamente como es.

Todas esas decisiones son personales.

La modelo Winnie Harlow se convirtió en uno de los ejemplos internacionales más conocidos de una persona que decidió mostrar públicamente su vitíligo, contribuyendo a aumentar la visibilidad de la condición.

La propia American Academy of Dermatology la menciona al explicar que algunas personas deciden no buscar repigmentación médica.

Cuidado con los “remedios milagrosos”

Internet está lleno de recetas que prometen eliminar el vitíligo utilizando limón, bicarbonato, aceites, hierbas y diferentes mezclas caseras.

El problema no es solamente que muchas carezcan de evidencia.

Algunas sustancias pueden irritar la piel.

Y una quemadura o lesión importante podría resultar especialmente problemática para determinadas personas con vitíligo.

No deberíamos aplicar sustancias agresivas buscando recuperar melanina.

Si alguien desea tratar las manchas, lo apropiado es acudir a un dermatólogo.

¿El estrés causa vitíligo?

Aquí debemos evitar simplificaciones.

No sería correcto decir que alguien desarrolló vitíligo simplemente “porque estaba estresado”.

Se trata de una enfermedad compleja en la que intervienen mecanismos inmunitarios y factores genéticos.

Además, culpar emocionalmente a la persona puede producir todavía más angustia.

Otra cuestión diferente es que vivir con una condición visible pueda generar estrés.

Y ahí encontramos uno de los aspectos menos comentados del vitíligo.

El impacto psicológico puede ser mayor que el físico

Una persona puede estar médicamente estable y, aun así, sufrir profundamente debido a las reacciones de quienes la rodean.

Las manchas pueden provocar:

Miradas insistentes.

Preguntas incómodas.

Comentarios ofensivos.

Burlas.

Rechazo sentimental.

Problemas de autoestima.

Miedo a utilizar determinada ropa.

Vergüenza al aparecer en fotografías.

La American Academy of Dermatology reconoce que el vitíligo puede afectar significativamente el bienestar y que algunas personas experimentan baja autoestima y depresión.

El NIAMS también señala que vivir con vitíligo puede resultar difícil y que el apoyo de familiares, amigos o un profesional puede ayudar a sobrellevar la situación.

El rechazo nace muchas veces de la desinformación

Imaginemos a una persona que ve manchas blancas en las manos de otra y decide no tocarla porque piensa que puede contagiarse.

Para quien rechaza el contacto quizás sean solamente cinco segundos.

Para quien vive con vitíligo puede convertirse en otro recuerdo doloroso dentro de una larga colección de experiencias similares.

Y lo peor es que ese rechazo parte de una creencia completamente falsa.

El vitíligo no se transmite mediante contacto.

Informarnos también es una forma de reducir el estigma.

Los niños necesitan especial apoyo

El impacto puede ser particularmente delicado durante la infancia y adolescencia.

Estas son etapas en las que la apariencia y la aceptación social pueden adquirir enorme importancia.

Si un niño desarrolla manchas visibles, los padres pueden ayudar evitando tratar su piel como algo vergonzoso.

También conviene estar atentos a posibles burlas escolares.

El objetivo no debería ser convencer al niño de que “no importa”.

Si para él importa, sus emociones son reales.

Lo útil es ayudarlo a comprender la enfermedad, responder preguntas y desarrollar herramientas para afrontar comentarios externos.

¿Puede estar asociado con otras enfermedades?

El vitíligo es una enfermedad autoinmunitaria y algunas personas presentan un mayor riesgo de otras condiciones autoinmunitarias, particularmente problemas relacionados con la tiroides.

Eso no significa que toda persona con vitíligo tenga otra enfermedad.

Pero dependiendo de los antecedentes y síntomas, el dermatólogo puede recomendar análisis de sangre u otras evaluaciones.

Este es otro motivo por el cual no debemos reducir el vitíligo simplemente a un problema estético.

¿Qué hacer si aparecen manchas nuevas?

Lo primero es no entrar en pánico.

Y lo segundo es no asumir automáticamente que se trata de vitíligo.

Un dermatólogo puede determinar la causa.

Consulta especialmente cuando:

Las manchas aumentan rápidamente.

Aparecen en múltiples zonas.

El cabello comienza a perder pigmentación en determinadas áreas.

Tienes antecedentes familiares de vitíligo.

O simplemente no sabes qué está causando el cambio de color.

Un diagnóstico temprano también permite discutir opciones terapéuticas cuando la persona desea tratamiento. La AAD señala que el tratamiento tiende a ser más eficaz cuanto antes comienza.

Conclusión

El vitíligo es una enfermedad autoinmunitaria crónica en la que el sistema inmunitario ataca melanocitos, las células responsables de producir pigmentación. Como consecuencia aparecen áreas claras o completamente blancas en la piel.

Puede afectar a personas de cualquier edad, raza o tono de piel.

Y debemos repetir la información más importante:

el vitíligo NO es contagioso.

No se transmite abrazando, besando, tocando, compartiendo alimentos ni conviviendo con una persona que lo tenga.

Actualmente no existe una cura definitiva, pero sí tratamientos dermatológicos capaces de ayudar a recuperar pigmentación o reducir la progresión en determinados pacientes.

Sin embargo, existe algo que no necesita medicamentos para comenzar a cambiar: la manera en que tratamos a quienes tienen una apariencia diferente.

Una persona con vitíligo no necesita que tengas miedo de tocarla.

Necesita exactamente el mismo respeto que cualquier otra persona.

Porque las manchas pueden cambiar el color de la piel.

No cambian el valor de quien las lleva.

Fuentes

  • American Academy of Dermatology
  • National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS)
  • National Institutes of Health (NIH)
  • MedlinePlus – Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos
  • Global Vitiligo Foundation

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