Hilary tenía apenas 17 años cuando decidió realizarse un procedimiento que parecía relativamente sencillo: quería aumentar el volumen de sus labios.

Según su testimonio, le dijeron que utilizarían ácido hialurónico, uno de los materiales empleados habitualmente en determinados rellenos faciales.
Pero algo comenzó a salir mal prácticamente desde el primer momento.
Dolor intenso.
Inflamación.
Cambios en su rostro.
Y un producto que, extrañamente, no desaparecía cuando intentaban disolverlo.
Años después, tras consultar especialistas y someterse a diferentes estudios, Hilary asegura que recibió una noticia impactante: lo que tenía en el rostro no sería ácido hialurónico, sino silicona mezclada con aceite industrial. Su caso fue documentado en 2026 por medios colombianos como Semana e Infobae, basándose en su testimonio y las evaluaciones médicas que ella relató.
Lo que comenzó como un aumento de labios terminó convirtiéndose en un proceso médico de aproximadamente siete años y varias operaciones.
Hilary solo quería aumentar el volumen de sus labios
Según su relato, una persona conocida le recomendó a quien le presentó como especialista.
Hilary era adolescente.
Tenía 17 años y buscaba realizarse un aumento de labios con ácido hialurónico.
Los rellenos con ácido hialurónico existen y determinados productos están autorizados para aumentar el volumen de los labios cuando son utilizados para la indicación correspondiente por profesionales capacitados. La FDA regula estos rellenos como dispositivos médicos y advierte que deben considerarse procedimientos médicos, no simples tratamientos de belleza.
Hilary creía que estaba recibiendo precisamente ese tipo de producto.
Pero su reacción comenzó inmediatamente.
“Sentí muchísimo dolor”
De acuerdo con los reportes publicados, durante la aplicación experimentó un dolor intenso.
Posteriormente apareció una inflamación importante.
Su rostro y sus labios no evolucionaban como ella esperaba después de un procedimiento convencional.
Sin embargo, inicialmente seguía existiendo una explicación aparentemente lógica: si realmente le habían aplicado ácido hialurónico, el material podía intentar disolverse utilizando hialuronidasa.
Esta enzima se utiliza clínicamente para degradar ácido hialurónico.
Hilary comenzó entonces otro proceso.
Según su testimonio, recibió varias sesiones.
Pero el producto seguía allí.
Siete intentos y el producto no desaparecía
El artículo que reconstruyó su caso señala que se realizaron alrededor de siete intentos con hialuronidasa.
No funcionaron.
Aquello comenzó a despertar sospechas.
Si supuestamente tenía ácido hialurónico y el tratamiento destinado a degradarlo no conseguía eliminar el material, ¿qué le habían inyectado realmente?
Hilary buscó diferentes opiniones médicas.
Vivió durante un tiempo en Estados Unidos y posteriormente regresó a Colombia, donde fue evaluada por un cirujano maxilofacial. Semana e Infobae reportan que estudios posteriores determinaron que la sustancia correspondía a silicona combinada con aceite industrial.
Ese hallazgo cambió completamente el problema.
El material comenzó a desplazarse por su rostro
Una de las mayores dificultades con determinadas sustancias permanentes inyectadas ilegalmente es que no necesariamente permanecen donde fueron colocadas.
En el caso de Hilary, los reportes indican que el material habría migrado desde los labios hacia otras zonas de su rostro.
Entre ellas se mencionan el mentón y los pómulos.
La migración de materiales inyectables no autorizados es un riesgo conocido.
La FDA advierte que la silicona líquida inyectada con fines estéticos puede producir dolor persistente, infecciones, cicatrices, muerte del tejido y deformidades permanentes. Si el material migra o entra en determinados vasos sanguíneos, las consecuencias pueden ser todavía más graves.
Y existe otro problema:
retirar estas sustancias puede ser extraordinariamente difícil.
Tres cirugías entre 2021 y 2026
Hilary terminó necesitando cirugía.
Según Semana e Infobae, pasó por tres intervenciones entre 2021 y 2026 para intentar retirar el material y tratar las secuelas.
Una de las operaciones más recientes habría durado aproximadamente siete horas.
Después continuó con terapias destinadas a recuperar o mejorar la movilidad facial.
Esto explica por qué los especialistas advierten que retirar un material permanente no funciona igual que borrar algo con una goma.
La sustancia puede infiltrarse entre los tejidos.
Puede provocar inflamación.
Puede encapsularse.
Puede migrar.
Y retirar absolutamente todo podría resultar imposible sin dañar estructuras sanas.
¿Qué son los llamados biopolímeros?
La palabra “biopolímero” puede sonar sofisticada e incluso segura.
Pero en el contexto de procedimientos estéticos clandestinos se utiliza frecuentemente para describir sustancias inyectables no autorizadas o de composición incierta.
La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos advierte que bajo este tipo de denominaciones pueden encontrarse materiales como silicona de grado industrial, parafina u otras sustancias sintéticas.
Una revisión científica sobre inyecciones de silicona líquida industrial encontró complicaciones que incluían inflamación, infecciones, nódulos, úlceras y granulomas, además de complicaciones pulmonares y casos que requirieron cirugía.
Es decir, no estamos hablando simplemente de un resultado estético que “quedó feo”.
Puede convertirse en un verdadero problema de salud.
Silicona industrial y silicona médica no son lo mismo
Aquí existe una confusión importante.
Algunas personas escuchan:
“Pero existen implantes de silicona”.
Es cierto.
Sin embargo, un implante médico regulado no equivale a inyectar silicona líquida directamente dentro de los tejidos.
La FDA explica que la silicona de un implante mamario aprobado se encuentra contenida dentro de una cubierta. La silicona líquida inyectada libremente puede desplazarse por el organismo.
Mucho menos debe confundirse con productos industriales que nunca fueron fabricados para permanecer dentro del cuerpo humano.
La FDA ha documentado casos en los que personas pensaban estar recibiendo productos apropiados para uso médico cuando en realidad fueron inyectadas con sustancias que incluían silicona de grado industrial.
¿La silicona inyectable está aprobada para rellenar los labios?
No como relleno estético.
La FDA señala expresamente que la silicona inyectable no está aprobada para procedimientos estéticos de aumento o contorno facial y corporal.
En Colombia también existe regulación específica.
El Invima explica que las sustancias utilizadas como relleno deben estar respaldadas por evidencia de seguridad y eficacia para zonas anatómicas determinadas y dentro de las indicaciones autorizadas.
Además, Colombia aprobó la Ley 2316 de 2023, relacionada con el uso de sustancias modelantes no permitidas, y el Ministerio de Salud mantiene información oficial sobre cuáles sustancias pueden utilizarse.
¿El ácido hialurónico sí es completamente seguro?
Tampoco.
Este es un punto fundamental.
Que existan rellenos autorizados de ácido hialurónico no significa que cualquier persona pueda inyectarlos sin riesgos.
La FDA señala entre las reacciones posibles:
inflamación;
hematomas;
dolor;
sensibilidad;
picazón;
infección;
nódulos;
y granulomas.
Existe además una complicación poco frecuente pero extremadamente grave.
Si el relleno entra accidentalmente en un vaso sanguíneo puede bloquear el flujo de sangre.
Esto puede provocar muerte del tejido, alteraciones visuales, ceguera e incluso un accidente cerebrovascular.
Por eso el profesional necesita conocer perfectamente la anatomía facial y estar preparado para reconocer y manejar complicaciones.
Las señales de alarma que nunca deben ignorarse
Después de un relleno puede existir cierto grado de inflamación o hematomas.
Pero algunos síntomas requieren atención inmediata.
La FDA recomienda buscar ayuda médica urgente ante dolor inusual o intenso, cambios visuales o piel blanca, gris o azulada cerca de la zona inyectada.
También son preocupantes síntomas neurológicos como dificultad para hablar, debilidad, confusión o caída de una parte del rostro.
Fiebre, secreciones, heridas, inflamación progresiva o signos de infección tampoco deberían tratarse simplemente en casa.
Y existe una regla especialmente importante:
si no sabes exactamente qué sustancia fue inyectada, no continúes añadiendo productos intentando “corregir” el problema sin una evaluación especializada.
Antes de un relleno de labios, pregunta qué van a inyectarte
No basta con escuchar:
“Es hialurónico”.
Pregunta el nombre exacto del producto.
Pide ver el envase.
Comprueba que esté cerrado y correctamente etiquetado.
Pregunta quién lo fabrica.
Verifica que el producto esté autorizado para la zona donde será utilizado.
Y comprueba las credenciales del profesional.
La FDA recomienda que los rellenos sean administrados por profesionales sanitarios con experiencia específica en estos procedimientos y conocimiento de la anatomía y las posibles complicaciones.
También advierte contra comprar rellenos por internet para aplicarlos personalmente, ya que podrían ser falsificados, estar contaminados o contener sustancias diferentes.
Un procedimiento barato puede terminar costando años de tratamiento
Este es probablemente uno de los mensajes más importantes del caso.
Un relleno económico puede parecer atractivo.
Especialmente para una persona joven.
Pero si el producto no es adecuado o quien lo aplica carece de preparación, el verdadero costo puede aparecer mucho después.
Consultas.
Resonancias y otros estudios.
Medicamentos.
Cirugías.
Terapias.
Reconstrucción.
Y años de preocupación.
Hilary ha contado públicamente que su proceso se extendió durante aproximadamente siete años y que necesitó varias operaciones.
El ahorro inicial puede desaparecer rápidamente cuando surge una complicación.
Un detalle importante: existe una denuncia, no una condena
Algunas publicaciones describen directamente a la persona que realizó el procedimiento como una “falsa doctora”.
Aquí conviene mantener cautela.
Está documentado el testimonio público de Hilary y los medios han informado sobre las complicaciones médicas y las sustancias que, según sus evaluaciones, fueron encontradas.
Pero no hemos localizado documentación judicial suficiente que permita presentar todas las acusaciones contra la persona señalada como hechos jurídicamente establecidos.
Por eso la formulación correcta es:
Hilary denuncia que fue engañada sobre el producto que recibiría.
No corresponde convertir una denuncia en una condena sin la documentación necesaria.
El caso de Hilary deja una advertencia mucho mayor
Ella quería algo aparentemente sencillo.
Un poco más de volumen en los labios.
Según su testimonio, esperaba ácido hialurónico.
Pero años después los médicos habrían identificado silicona mezclada con aceite industrial, y el material se había desplazado hacia otras áreas del rostro.
Terminó necesitando tres cirugías.
La más reciente duró horas.
Y todavía continuaba con terapias para recuperar movilidad facial.
Su historia demuestra por qué un relleno facial no debería tratarse como ponerse pestañas, hacerse las uñas o cambiar de peinado.
Es un procedimiento médico.
Y lo que entra mediante una aguja puede permanecer dentro del organismo durante años.
Antes de permitir que alguien acerque una jeringa a tus labios, quizá las preguntas más importantes no sean cuánto volumen conseguirás o cuánto cuesta.
Son otras:
¿Quién me está inyectando?
¿Qué producto hay exactamente dentro de esa jeringa?
Y, sobre todo:
¿qué ocurrirá si algo sale mal?
En un procedimiento estético, esas preguntas pueden marcar la diferencia entre un cambio temporal de apariencia y años intentando recuperar aquello que tenías antes.
Fuentes
- DK EaCash. Joven denuncia que le inyectaron silicona con aceite industrial en los labios: qué ocurrió y cuáles son los riesgos. Agosto de 2026.
- Semana. Mujer denuncia inyección de silicona con aceite industrial en sus labios: las imágenes son aterradoras. Abril de 2026.
- Infobae Colombia. “Me inyectaron silicona con aceite industrial”: mujer denuncia grave caso tras procedimiento estético en Colombia. Mayo de 2026.
- Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos de Colombia (Invima). Información y regulación sobre sustancias modelantes y rellenos dérmicos.
- Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Sustancias Modelantes Permitidas y Ley 2316 de 2023.
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Dermal Filler Do’s and Don’ts for Wrinkles, Lips and More.
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Dermal Fillers (Soft Tissue Fillers).
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Warning about illegal injectable silicone and associated health risks.
- American Society of Plastic Surgeons. Información sobre complicaciones de rellenos de silicona y sustancias inyectables desconocidas.
JobCTE | Información útil para la vida diaria Descubre consejos prácticos sobre salud, bienestar, hogar, relaciones, curiosidades y estilo de vida. Contenido informativo pensado para ayudarte a tomar mejores decisiones cada día.