Está en la pizza, en las carnes, en las salsas y probablemente en la cocina de millones de hogares.

Pero desde hace algunos años el orégano dejó de aparecer en internet únicamente como una especia.
Ahora existen publicaciones que aseguran que puede eliminar bacterias, combatir hongos, acabar con parásitos, controlar el azúcar, reducir la inflamación y hasta ayudar frente a enfermedades graves.
¿Tiene realmente tantas propiedades?
La respuesta necesita matices.
El orégano contiene sustancias interesantes que han sido estudiadas científicamente. Sin embargo, existe una enorme diferencia entre demostrar un efecto en un laboratorio y demostrar que una taza de té o unas gotas de aceite pueden tratar una enfermedad en seres humanos.
¿Qué es exactamente el orégano?
El nombre orégano se utiliza para diferentes plantas aromáticas.
Una de las especies más conocidas es Origanum vulgare, perteneciente a la familia de las lamiáceas.
Sus hojas pueden utilizarse frescas o secas.
Además de proporcionar aroma y sabor, contienen diferentes sustancias vegetales.
Entre las más estudiadas se encuentran el carvacrol y el timol.
Estos compuestos son responsables de parte del aroma característico del orégano y han despertado interés por sus posibles propiedades biológicas.
El orégano contiene antioxidantes
El organismo produce constantemente moléculas conocidas como radicales libres.
En cantidades normales forman parte de diferentes procesos.
Sin embargo, un desequilibrio excesivo puede contribuir al llamado estrés oxidativo.
El orégano contiene diferentes compuestos vegetales con capacidad antioxidante observada en investigaciones experimentales.
Esto es interesante desde el punto de vista nutricional.
Pero decir que una planta contiene antioxidantes no significa automáticamente que pueda prevenir el cáncer, rejuvenecer el organismo o detener enfermedades.
Ese salto es uno de los errores más frecuentes en contenidos de salud publicados en redes.
¿El orégano puede matar bacterias?
Aquí comienza buena parte de su fama.
El carvacrol y el timol han mostrado actividad frente a determinados microorganismos en estudios experimentales.
El aceite esencial de orégano también ha sido investigado por su actividad antimicrobiana.
Pero hay que entender qué significa esto.
Un investigador puede colocar una sustancia en contacto directo con bacterias dentro de un laboratorio y observar qué ocurre.
El cuerpo humano es completamente diferente.
Una sustancia ingerida debe atravesar procesos de digestión, absorción, metabolismo y distribución.
La concentración que finalmente llega a un tejido puede ser muy diferente de la utilizada experimentalmente.
¿Puede reemplazar un antibiótico?
No debería utilizarse con ese propósito.
Los antibióticos están diseñados para tratar determinadas infecciones bacterianas y deben utilizarse cuando están indicados.
Una infección urinaria, una neumonía o una infección de la piel pueden empeorar si se retrasa el tratamiento apropiado.
Beber té de orégano no constituye un sustituto demostrado.
Esto tampoco significa que debamos utilizar antibióticos para cualquier enfermedad.
Los antibióticos no funcionan contra los virus y su uso incorrecto contribuye al problema mundial de resistencia bacteriana.
¿Y contra los hongos?
Determinados componentes del orégano también han mostrado actividad antifúngica experimental.
De nuevo, esto no significa que exista un tratamiento universal basado en orégano para las infecciones por hongos.
Una lesión en la piel puede parecer un hongo y tener otra causa.
Lo mismo ocurre con problemas en las uñas o determinadas molestias genitales.
Aplicar aceites esenciales concentrados directamente sobre tejidos sensibles puede provocar irritación.
El diagnóstico correcto continúa siendo importante.
¿Elimina parásitos intestinales?
Internet está lleno de recetas que mezclan orégano con ajo, limón u otros ingredientes y prometen una «limpieza intestinal».
No existe un único parásito.
Existen diferentes organismos capaces de producir infecciones intestinales y cada uno puede necesitar un tratamiento específico.
Una persona con síntomas digestivos tampoco debería asumir automáticamente que tiene parásitos.
Diarrea, dolor abdominal y distensión pueden aparecer por numerosas causas.
Cuando existe una parasitosis confirmada, los medicamentos apropiados continúan siendo la opción respaldada por evidencia clínica.
¿Qué ocurre con el té de orégano?
Una infusión suave puede consumirse como bebida.
El agua caliente y el aroma pueden resultar agradables, especialmente durante un resfriado.
También contribuye a la hidratación.
Pero no existe una dosis universal de té de orégano clínicamente demostrada para tratar hipertensión, diabetes, infecciones o cáncer.
Ese detalle es importante.
Una bebida tradicional puede formar parte de nuestros hábitos sin necesidad de convertirla en medicamento.
¿Puede ayudar con la digestión?
El orégano ha sido utilizado tradicionalmente para diferentes molestias digestivas.
Algunas personas aseguran sentirse mejor después de consumir una infusión.
Pero una experiencia individual no demuestra que exista un tratamiento eficaz para una enfermedad gastrointestinal.
Además, síntomas persistentes necesitan atención.
Dolor abdominal intenso, pérdida de peso inexplicada, vómitos frecuentes, sangre en las heces o cambios prolongados en las evacuaciones no deberían tratarse únicamente mediante remedios caseros.
¿Sirve para la tos?
Las bebidas calientes pueden proporcionar alivio temporal de la irritación de garganta.
Eso ocurre con diferentes infusiones.
Sin embargo, la tos puede tener numerosas causas.
Puede aparecer por un resfriado, influenza, alergias, asma, reflujo o diferentes enfermedades respiratorias.
Si existe dificultad para respirar, dolor importante en el pecho o síntomas persistentes, conviene buscar atención.
El aceite de orégano no es igual que utilizar la especia
Este es uno de los puntos más importantes.
Agregar una pequeña cantidad de orégano seco a una comida no equivale a consumir un extracto concentrado.
Mucho menos equivale a ingerir directamente un aceite esencial.
La concentración de determinados componentes puede ser muchísimo mayor.
Los aceites esenciales pueden irritar la piel y las mucosas.
Ingerirlos sin orientación también puede provocar problemas.
Que una sustancia proceda de una planta no significa que cualquier cantidad sea segura.
¿Puede controlar el azúcar?
Existen investigaciones experimentales sobre diferentes plantas y el metabolismo de la glucosa.
Pero no existe evidencia suficiente para reemplazar los tratamientos de la diabetes por orégano.
Una persona con diabetes puede utilizar esta especia normalmente en sus comidas, salvo que exista alguna indicación particular.
Eso es completamente diferente de suspender medicamentos esperando controlar la enfermedad con una infusión.
La diabetes mal controlada puede producir complicaciones importantes con el tiempo.
¿Ayuda a bajar de peso?
No existe una bebida de orégano capaz de eliminar selectivamente la grasa abdominal.
La pérdida de grasa ocurre mediante procesos metabólicos mucho más complejos.
La alimentación general, la actividad física, el sueño, la genética y diferentes factores participan en el control del peso.
Utilizar especias para mejorar el sabor de alimentos saludables puede ser positivo.
Pero atribuirles propiedades «quemagrasa» extraordinarias no está justificado.
¿Puede combatir el cáncer?
Esta es una de las afirmaciones que necesita mayor cuidado.
Algunos compuestos presentes en plantas son investigados frente a células tumorales en condiciones experimentales.
Eso forma parte normal de la investigación científica.
Pero destruir células en un laboratorio no demuestra que consumir la planta cure el cáncer en una persona.
Para demostrar un tratamiento se necesitan investigaciones clínicas rigurosas.
Actualmente el orégano no sustituye cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia ni otros tratamientos oncológicos indicados.
¿Quién debería tener precaución?
Utilizar pequeñas cantidades como condimento es diferente de consumir suplementos o extractos.
Las personas embarazadas o en lactancia deberían consultar antes de utilizar preparados concentrados.
También conviene tener precaución cuando se toman medicamentos de forma habitual.
Las alergias son posibles.
Y si una persona tiene una cirugía programada o una enfermedad crónica, debería informar sobre cualquier suplemento que utilice.
Entonces, ¿vale la pena consumir orégano?
Por supuesto que puede formar parte de una alimentación saludable.
Es una excelente forma de añadir sabor y aroma.
Puede combinarse con tomates, vegetales, carnes, pescados y diferentes preparaciones.
Incluso utilizar hierbas y especias puede ayudar a dar sabor a los alimentos sin depender exclusivamente de grandes cantidades de sal.
No necesitamos convertirlo en un medicamento milagroso para reconocer su valor.
El problema no es el orégano, sino las promesas exageradas
Muchas plantas contienen moléculas científicamente interesantes.
De hecho, numerosos medicamentos modernos surgieron directa o indirectamente del estudio de sustancias naturales.
Pero eso no significa que cualquier preparación casera produzca el mismo efecto.
La dosis importa.
La concentración importa.
La vía de administración importa.
Y, sobre todo, importa demostrar que algo funciona realmente en personas.
El orégano merece un lugar en nuestra cocina y continúa siendo objeto de investigaciones interesantes.
Lo que todavía no merece es ser presentado como sustituto universal de medicamentos o como cura para enfermedades graves.
Fuentes
- National Library of Medicine
- National Institutes of Health
- MedlinePlus
- European Medicines Agency
- Literatura científica sobre Origanum vulgare, carvacrol y timol
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