Remedios naturales para la flema, la tos seca y la garganta irritada: qué funciona y cómo usarlo

La tos puede empezar como una simple molestia y terminar arruinando una noche completa.

A veces es seca. Otras veces aparece acompañada de flema. También puede venir con ardor, picazón o sensación de tener la garganta raspada.

En la mayoría de los resfriados comunes, el objetivo no es encontrar una mezcla que “mate la tos” en minutos, sino aliviar los síntomas mientras el organismo se recupera.

Algunas medidas caseras sí pueden ayudar. La miel, una buena hidratación, los líquidos tibios, las gárgaras con agua salada y un ambiente húmedo están entre las opciones que organismos sanitarios reconocen para aliviar molestias leves.

Primero: la tos no siempre es mala

Aunque molesta muchísimo, la tos tiene una función.

Ayuda a mantener despejadas las vías respiratorias.

Cuando hay secreciones, puede facilitar la expulsión de moco.

Por eso no siempre conviene intentar eliminar cualquier tos inmediatamente.

También importa saber si se trata de una tos seca o una tos con flema.

¿Qué es la flema?

La flema es una secreción que se produce en las vías respiratorias.

Puede aumentar durante:

  • Resfriados.
  • Infecciones respiratorias.
  • Alergias.
  • Irritación.
  • Bronquitis.
  • Algunas enfermedades pulmonares.

Cuando hay mucha, el cuerpo intenta expulsarla tosiendo.

Beber líquidos puede ayudar a evitar que las secreciones sean demasiado espesas y difíciles de movilizar.

¿Y la tos seca?

La tos seca no produce una cantidad importante de moco.

Puede aparecer por irritación de garganta, infecciones virales, alergias, humo, aire seco, reflujo y muchas otras causas.

En ese caso, el objetivo suele ser calmar la irritación.

La miel es probablemente uno de los remedios caseros con mejor respaldo para este tipo de molestia.

La miel sí puede ayudar con la tos

No es solo un consejo de abuela.

Mayo Clinic señala que varios estudios han encontrado que la miel puede reducir la tos en personas con infecciones respiratorias y ayudarles a dormir mejor. En algunos estudios tuvo resultados similares a determinados medicamentos de venta libre.

Puedes tomar una pequeña cantidad sola o añadirla a una bebida tibia.

No necesitas usar media taza.

Una cucharadita puede ser suficiente para muchas personas.

Importante: nunca miel para menores de un año

Este punto no es negociable.

La miel no debe darse a bebés menores de 12 meses por el riesgo de botulismo infantil.

En niños mayores de un año puede utilizarse en pequeñas cantidades para aliviar la tos, siguiendo las recomendaciones apropiadas.

Agua tibia con limón y miel

Esta combinación es popular porque puede resultar agradable.

El líquido tibio humedece la garganta.

La miel puede calmar la tos.

El limón aporta sabor y acidez.

No hace falta atribuirle propiedades milagrosas.

No “mata todos los virus” ni limpia los pulmones.

Simplemente puede aliviar una garganta irritada y facilitar que una persona beba más líquido.

¿Debe estar muy caliente?

No.

Una bebida demasiado caliente puede irritar más la garganta e incluso causar quemaduras.

Tibia es suficiente.

Si puedes beberla cómodamente sin tener que esperar ni soplar constantemente, suele ser una temperatura razonable.

Las gárgaras con agua y sal también pueden ayudar

Para una garganta irritada, hacer gárgaras con agua tibia y sal es otra medida sencilla.

El CDC la incluye entre las opciones que pueden ayudar a sentirse mejor cuando hay dolor o irritación de garganta.

No es necesario preparar una mezcla extremadamente salada.

Y obviamente no debe tragarse en grandes cantidades.

¿El vapor sirve para la flema?

Un ambiente húmedo puede hacer que respirar resulte más cómodo, especialmente cuando existe congestión.

El CDC recomienda el uso de un humidificador limpio o vapor frío y también menciona el vapor de una ducha como una medida para aliviar algunos síntomas del resfriado.

Lo que debe evitarse es acercar la cara a agua hirviendo.

Las quemaduras por vapor son reales.

Especialmente con niños, no vale la pena correr ese riesgo.

El humidificador tiene que estar limpio

Un humidificador sucio puede convertirse en otro problema.

Puede acumular microorganismos y dispersarlos en el ambiente.

Si utilizas uno, cambia el agua y límpialo siguiendo las instrucciones del fabricante.

El objetivo es aumentar un poco la humedad, no convertir la habitación en un invernadero.

Beber agua sigue siendo de lo más útil

No hay una bebida secreta que funcione mejor para todas las personas.

Agua, caldo, infusiones y otros líquidos pueden ayudar a mantener la hidratación.

Cuando estás bien hidratado, las secreciones pueden resultar más fáciles de manejar.

Además, una garganta seca tiende a irritarse más.

¿El jengibre sirve?

El jengibre se utiliza muchísimo en bebidas caseras.

Puede resultar agradable y algunas personas sienten alivio al tomarlo caliente.

Pero la evidencia para afirmar que una taza de jengibre cura una infección respiratoria o elimina la flema es limitada.

Puedes utilizarlo como ingrediente culinario o en una infusión si te gusta.

No hace falta convertirlo en medicamento.

¿Y el ajo?

El ajo también aparece en casi todas las recetas caseras para la gripe.

Tiene compuestos interesantes y forma parte de una alimentación saludable, pero no existe evidencia suficiente para decir que comer ajo crudo vaya a eliminar rápidamente un resfriado.

Además, grandes cantidades pueden provocar molestias digestivas.

Una sopa con ajo está bien.

Tragarse varios dientes crudos porque alguien dijo que “mata el virus” no es necesario.

¿La cebolla cortada al lado de la cama funciona?

No existe evidencia convincente de que dejar media cebolla en la habitación absorba virus, bacterias o flema.

Si a alguien le gusta el olor, perfecto.

Pero no sustituye ninguna medida realmente útil.

La cebolla no funciona como un filtro de aire.

¿Qué hay de los antibióticos?

Aquí hay mucha confusión.

La mayoría de los resfriados y muchas infecciones respiratorias comunes son causados por virus.

Los antibióticos no funcionan contra virus.

Utilizarlos cuando no hacen falta no acelera la recuperación y sí puede provocar efectos secundarios y favorecer la resistencia a los antibióticos.

El color de la flema no decide si necesitas antibióticos

Mucha gente piensa:

“Si la flema está verde, necesito antibiótico”.

No necesariamente.

El color puede cambiar durante infecciones virales y no basta por sí solo para determinar si existe una infección bacteriana.

El diagnóstico depende del conjunto de síntomas y, en algunos casos, de una evaluación médica.

¿Cuándo una tos necesita atención?

Una tos leve de pocos días no suele ser motivo de alarma.

Pero hay situaciones donde es mejor consultar.

Busca atención médica si aparece:

  • Dificultad para respirar.
  • Dolor fuerte en el pecho.
  • Labios o rostro azulados.
  • Sangre al toser.
  • Confusión.
  • Fiebre alta persistente.
  • Deshidratación.
  • Síntomas que empeoran después de haber empezado a mejorar.

También conviene consultar cuando una tos se prolonga durante varias semanas.

En niños pequeños hay que ser más cuidadoso

Los medicamentos para tos y resfriado de venta libre no se recomiendan para niños pequeños de la misma manera que para adultos.

El CDC advierte que algunos de estos productos pueden causar efectos graves y recomienda consultar antes de utilizarlos en menores.

En niños menores de cuatro años tampoco deben darse pastillas para chupar por el riesgo de atragantamiento.

Una combinación sencilla que sí tiene sentido

Si eres adulto y tienes una irritación leve por un resfriado, puedes probar algo tan básico como:

  • Agua o bebida tibia.
  • Una cucharadita de miel.
  • Descanso.
  • Buena hidratación.
  • Gárgaras con agua salada si hay dolor de garganta.
  • Humidificador limpio si el ambiente está muy seco.

No necesitas mezclar diez plantas diferentes.

Tampoco hay que obsesionarse con “sacar toda la flema”

La producción de moco forma parte de la respuesta del organismo.

Si puedes respirar bien y los síntomas van mejorando, normalmente el cuerpo irá resolviendo el problema.

La meta es mantenerte cómodo, hidratado y atento a señales de alarma.

Lo natural también puede tener riesgos

“Natural” no significa que algo pueda utilizarse sin límite.

Aceites esenciales ingeridos, plantas desconocidas o mezclas muy concentradas pueden causar problemas.

Incluso remedios sencillos necesitan sentido común.

Cuando un tratamiento casero empieza a parecer una receta con quince ingredientes y dosis enormes, ya no necesariamente estamos hablando de algo inocente.

Qué sí merece la pena recordar

Para un resfriado común o una irritación leve de garganta, las medidas más útiles suelen ser bastante simples:

hidratarse;

descansar;

usar miel si eres mayor de un año;

tomar líquidos tibios;

mantener un ambiente cómodo;

y darle tiempo al cuerpo.

No suena tan espectacular como una “limpieza pulmonar en 24 horas”, pero se acerca mucho más a lo que realmente puede ayudar.

Fuentes

Centers for Disease Control and Prevention — Manejo del resfriado común y dolor de garganta.

Mayo Clinic — Uso de miel para aliviar la tos.

EaCash — Remedios naturales para la flema, la tos seca y la garganta irritada.

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