¿Por qué algunas mujeres se sienten atraídas por hombres casados? La psicología tiene varias explicaciones

La atracción humana puede ser difícil de explicar. En ocasiones, una persona puede sentirse atraída precisamente por alguien que no está disponible emocionalmente o que ya mantiene una relación.

En el caso de los hombres casados existe una creencia popular: que el simple hecho de llevar un anillo de matrimonio puede hacerlos parecer más atractivos ante algunas mujeres.

¿Es realmente cierto?

La respuesta es mucho más compleja de lo que sugieren las redes sociales. Algunas investigaciones han estudiado un fenómeno conocido como "mate-choice copying" o copia en la elección de pareja, según el cual la percepción positiva de otras personas puede influir en cómo evaluamos a una posible pareja.

Sin embargo, los resultados científicos no son uniformes. Algunos estudios han observado este efecto bajo determinadas condiciones, mientras otros no han encontrado que un hombre resulte automáticamente más atractivo simplemente por estar comprometido o casado.

Por tanto, no puede afirmarse que las mujeres, como grupo, prefieran a los hombres casados. La atracción depende de la personalidad, las experiencias, las circunstancias y muchos otros factores individuales.

Aun así, existen algunas explicaciones psicológicas interesantes que podrían ayudar a entender por qué una persona comprometida puede resultar especialmente atractiva para alguien.

1. Si otra persona lo eligió, puede parecer que ya fue "evaluado"

Esta es una de las teorías más interesantes.

Cuando conocemos a una persona completamente soltera sabemos muy poco sobre cómo se comportará dentro de una relación.

En cambio, ver a un hombre manteniendo una relación estable puede generar ciertas suposiciones.

Alguien podría pensar, consciente o inconscientemente:

"Si otra mujer decidió construir una relación con él, probablemente tenga cualidades positivas".

Esto se relaciona con el concepto de copia en la elección de pareja.

Algunas investigaciones sugieren que las personas pueden utilizar información social sobre las elecciones románticas de otros para formar sus propias evaluaciones. En determinados experimentos, la presencia y las características de una pareja han influido en cómo se percibe el atractivo de otra persona.

Sin embargo, esta percepción puede ser completamente equivocada.

Que alguien esté casado no garantiza que sea responsable, fiel, emocionalmente estable o una buena pareja.

El estado civil proporciona muy poca información sobre lo que realmente ocurre dentro de una relación.

2. El llamado "efecto del anillo de bodas" no está completamente demostrado

Probablemente hayas escuchado historias de hombres que aseguran recibir más atención después de casarse.

Esto ha dado origen al llamado "efecto del anillo de bodas".

La teoría sostiene que un hombre comprometido puede ser percibido como más deseable porque otra persona ya lo ha seleccionado como pareja.

Pero cuando los investigadores han intentado comprobar este fenómeno, los resultados han sido contradictorios.

Un estudio realizado mediante interacciones reales entre hombres y mujeres no encontró que los hombres que mostraban señales de estar comprometidos fueran considerados más atractivos ni que las participantes mostraran una mayor disposición a mantener relaciones con ellos.

Esto demuestra algo fundamental: estar casado no convierte automáticamente a un hombre en un imán para las mujeres.

La realidad es mucho más individual.

3. La pareja que tiene un hombre puede influir en cómo otros lo perciben

Aquí aparece un detalle especialmente curioso.

Algunos estudios sobre elección de pareja han encontrado que no solamente importa si un hombre está acompañado, sino también cómo es percibida la persona que está con él.

En determinados experimentos, los hombres asociados con parejas consideradas atractivas fueron evaluados de manera más favorable por algunas observadoras.

Una posible explicación es que la pareja funcione como una especie de señal social.

Si una mujer considerada deseable eligió a determinado hombre, otras personas podrían asumir que posee características positivas que no resultan inmediatamente visibles.

Pero nuevamente hablamos de percepciones, no de realidades demostradas sobre la personalidad del hombre.

4. Un hombre casado puede proyectar determinadas cualidades

El matrimonio puede provocar que algunas personas atribuyan automáticamente ciertas características positivas a un hombre.

Por ejemplo:

  • Capacidad de compromiso.
  • Estabilidad.
  • Responsabilidad.
  • Madurez emocional.
  • Experiencia en relaciones.
  • Capacidad para mantener un hogar.

El problema es que estas características pueden existir únicamente en la imaginación de quien observa.

Un anillo no demuestra ninguna de ellas.

Existen hombres solteros extraordinariamente responsables y hombres casados que mantienen relaciones completamente disfuncionales.

Por eso, confundir el estado civil con la calidad emocional de una persona puede generar una imagen idealizada que no corresponde con la realidad.

5. Lo prohibido puede aumentar la sensación de emoción

Existe otro elemento que puede intervenir en algunas situaciones: la sensación de estar haciendo algo prohibido.

Las relaciones secretas pueden estar acompañadas de incertidumbre, riesgo y encuentros limitados.

Todo esto puede producir emociones intensas.

El problema aparece cuando esa intensidad se confunde con amor.

Una relación que solamente existe durante momentos cuidadosamente seleccionados puede parecer perfecta porque nunca enfrenta completamente la rutina cotidiana.

No existen necesariamente discusiones sobre quién paga las facturas, quién limpia la casa o quién recoge a los niños.

La persona puede conocer únicamente una versión limitada del otro.

Por eso, una relación clandestina puede sentirse extremadamente intensa mientras continúa siendo emocionalmente incompleta.

6. La falta de disponibilidad puede aumentar el deseo

Las personas no siempre desean aquello que pueden tener fácilmente.

En algunos casos, la dificultad puede aumentar el interés.

Cuando alguien está fuera de nuestro alcance, podemos dedicar más tiempo a imaginar cómo sería estar con esa persona.

Y la imaginación suele construir una versión ideal.

El hombre casado puede convertirse entonces en aquello que la persona quiere que sea, precisamente porque no existe una relación cotidiana suficiente para descubrir todas sus imperfecciones.

Esto también puede ocurrir fuera de la infidelidad.

Algunas personas desarrollan patrones de atracción hacia parejas emocionalmente indisponibles, relaciones a distancia imposibles o personas que nunca terminan de comprometerse.

En esos casos, preguntarse por qué siempre se eligen relaciones complicadas puede resultar más útil que concentrarse únicamente en la persona deseada.

7. La validación personal también puede influir

Para algunas personas, conseguir la atención de alguien que ya tiene pareja puede convertirse en una fuente de validación.

El pensamiento puede ser:

"Si está dispuesto a arriesgar su relación por mí, debo ser realmente especial".

Esta forma de pensar puede resultar emocionalmente poderosa.

Sin embargo, existe una diferencia entre sentirse deseado y construir una relación saludable.

La atención de otra persona puede aumentar temporalmente la autoestima, pero depender constantemente de la validación romántica externa puede generar relaciones complicadas.

También es importante recordar que alguien dispuesto a engañar a su pareja no necesariamente está demostrando cuánto ama a la nueva persona.

Está demostrando, como mínimo, que está dispuesto a mantener secretos dentro de una relación.

8. No todas las mujeres saben inicialmente que el hombre está casado

Este punto suele olvidarse completamente.

No todas las relaciones con hombres comprometidos comienzan sabiendo la verdad.

Una persona puede presentarse como soltera, decir que está separada o afirmar que su matrimonio "ya terminó" cuando la realidad es diferente.

Por eso, no siempre existe una atracción específica hacia los hombres casados.

En algunos casos, la atracción apareció primero y la información sobre la relación se descubrió después.

Para entonces ya puede existir un vínculo emocional que dificulte tomar decisiones.

9. El cine y las redes sociales pueden romantizar estas relaciones

Las historias de amores prohibidos llevan siglos formando parte de la cultura.

Películas, novelas y series presentan constantemente relaciones en las que dos personas "destinadas a estar juntas" deben superar el obstáculo de que una de ellas ya tiene pareja.

En la ficción puede resultar emocionante.

En la vida real suele ser considerablemente más complicado.

Existen parejas, hijos, familias y consecuencias emocionales que raramente reciben el mismo protagonismo que el romance clandestino.

La cultura no necesariamente provoca este tipo de atracción, pero puede influir en la manera en que interpretamos determinadas situaciones.

10. La atracción no siempre puede controlarse, pero las decisiones sí

Una persona puede sentirse atraída por alguien sin haberlo elegido conscientemente.

Esto puede ocurrir incluso sabiendo que esa persona está comprometida.

Sentir atracción y actuar sobre ella son cosas diferentes.

Reconocer que alguien resulta atractivo no obliga a comenzar una relación.

Cuando existe un matrimonio o compromiso de por medio, establecer límites puede evitar consecuencias dolorosas para todas las personas involucradas.

La responsabilidad de respetar una relación corresponde especialmente a quienes forman parte de ella, pero cada persona puede decidir en qué tipo de dinámica desea involucrarse.

Cuando siempre te atraen personas que no están disponibles

Sentirse atraído una vez por una persona comprometida puede ser simplemente una circunstancia.

Pero si se convierte en un patrón repetitivo, puede valer la pena observarlo con mayor profundidad.

Algunas preguntas pueden ayudar:

¿Me siento más segura cuando una relación tiene pocas posibilidades de convertirse en algo serio?

¿Idealizo a personas que realmente conozco muy poco?

¿Busco sentirme elegida por encima de otra persona?

¿Pierdo el interés cuando alguien está completamente disponible?

¿Confundo la incertidumbre con pasión?

No existe una única respuesta aplicable a todas las personas.

Pero reconocer patrones puede ayudar a comprender mejor nuestras propias elecciones sentimentales.

El riesgo de idealizar al hombre comprometido

Cuando alguien casado mantiene una relación paralela, normalmente la otra persona conoce solamente una parte de su vida.

Puede verlo durante momentos de diversión, conversaciones íntimas o encuentros cuidadosamente organizados.

Mientras tanto, la pareja oficial comparte responsabilidades, problemas económicos, enfermedades, hijos y dificultades cotidianas.

Comparar ambas relaciones sería injusto porque ocurren en circunstancias completamente diferentes.

La relación secreta puede parecer más emocionante precisamente porque permanece parcialmente protegida de la realidad cotidiana.

¿Significa esto que todas las relaciones que comienzan así están condenadas?

No puede afirmarse que todas tengan el mismo resultado.

Las relaciones humanas son demasiado complejas para establecer una regla absoluta.

Algunas personas terminan matrimonios que ya estaban deteriorados y posteriormente construyen relaciones diferentes.

Sin embargo, mantener dos relaciones simultáneamente mediante engaños puede generar problemas importantes de confianza.

Cuando una relación comienza en secreto, pueden aparecer preguntas difíciles más adelante:

"Si engañó a su pareja conmigo, ¿podría hacerme lo mismo?"

Esta inseguridad puede acompañar durante mucho tiempo a la nueva relación.

Lo que realmente dice la ciencia

La idea de que "las mujeres prefieren a los hombres casados" es una generalización que la evidencia disponible no permite sostener.

La investigación sobre copia en la elección de pareja indica que las decisiones y opiniones de otras personas pueden influir en la percepción del atractivo bajo determinadas circunstancias. Sin embargo, otros experimentos no han encontrado un "efecto del anillo" significativo.

Por eso, resulta más correcto hablar de factores psicológicos y sociales que pueden influir en algunas personas, en lugar de presentar la atracción hacia hombres casados como un comportamiento natural de todas las mujeres.

Conclusión

La atracción hacia una persona casada puede surgir por numerosas razones.

La percepción de estabilidad, la validación social, la dificultad de conseguir a esa persona, la emoción de lo prohibido y la idealización pueden influir en determinados casos.

También existe evidencia de un fenómeno conocido como copia en la elección de pareja, mediante el cual la opinión o elección de otras personas puede modificar cómo percibimos a un posible compañero sentimental. Pero la investigación no demuestra que las mujeres prefieran universalmente a los hombres casados.

Sentirse atraído por alguien no siempre es una decisión consciente.

Lo que sí podemos decidir es cómo actuar.

Comprender qué existe detrás de una atracción puede ayudar a distinguir entre una conexión auténtica, una idealización y el simple deseo provocado por aquello que parece difícil de conseguir.

Porque, al final, que alguien resulte deseable para otra persona no significa necesariamente que sea la persona adecuada para nosotros.

Fuentes

  • Evolutionary Psychology.
  • Oxford University Research Archive.
  • Lund University.
  • Personality and Individual Differences.
  • National Library of Medicine – PubMed Central.
  • Springer Nature.

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