¿Una mujer contagió de VIH a más de 200 hombres? Lo que se sabe del caso viral y cómo prevenir el VIH

La cifra es suficiente para provocar alarma:

240 hombres.

Una mujer con el rostro cubierto aseguró en una entrevista que vivía con VIH y que habría transmitido el virus a cientos de hombres en Cartagena, Colombia.

El video volvió a circular acompañado de titulares que dieron la historia directamente por cierta.

Pero existe una diferencia enorme entre decir algo frente a una cámara y demostrarlo.

Hasta ahora, no existe evidencia pública independiente que permita confirmar que esa mujer realmente transmitió VIH a 240 personas. Lo comprobable es que ella hizo esa afirmación durante una entrevista viral.

El video comenzó a circular en Colombia

En junio de 2024, Las2Orillas informó sobre una entrevista realizada por el creador de contenido Keimys Ortega.

Durante la conversación aparece una mujer con el rostro cubierto.

Ella asegura tener VIH y afirma que aproximadamente 240 hombres habrían adquirido el virus después de haber mantenido relaciones con ella.

La cifra hizo que el video se propagara rápidamente.

Pero el propio medio que recogió la historia dejó claro que no podía comprobar la identidad de la mujer ni verificar que esas 240 infecciones hubieran ocurrido.

Decir “240” no demuestra 240 contagios

Para afirmar médicamente que una persona transmitió VIH a cientos de otras personas haría falta mucho más que una declaración.

Se necesitarían historiales clínicos, pruebas, fechas, investigación epidemiológica y otros elementos que permitan establecer conexiones entre los casos.

Nada de eso se presentó públicamente junto al video.

Por eso el titular correcto no es:

“Mujer contagió VIH a 240 hombres”.

La forma más precisa sería:

“Una mujer afirmó haber transmitido VIH a unas 240 personas”.

Parece una diferencia pequeña.

No lo es.

Tener VIH no significa transmitirlo automáticamente

Este es probablemente el punto más importante de toda la historia.

Una persona que vive con VIH no transmite necesariamente el virus cada vez que mantiene relaciones sexuales.

La posibilidad de transmisión depende de varios factores, especialmente de la cantidad de virus presente en la sangre y de las medidas de prevención utilizadas.

Y aquí entra uno de los avances más importantes del tratamiento moderno.

Indetectable es igual a intransmisible

Una persona que recibe tratamiento antirretroviral correctamente puede alcanzar una carga viral indetectable.

Cuando la mantiene, no transmite VIH a sus parejas mediante relaciones sexuales.

Este principio se conoce como:

I=I: indetectable = intransmisible.

Es un dato importantísimo porque desmonta la idea de que cualquier persona con VIH representa automáticamente un peligro para sus parejas.

No es así.

VIH y sida tampoco son exactamente lo mismo

Los términos suelen mezclarse en publicaciones virales.

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana.

Sin tratamiento puede dañar progresivamente el sistema inmunitario.

El sida corresponde a la fase más avanzada de la infección cuando se cumplen determinados criterios clínicos o inmunológicos.

Gracias a los tratamientos actuales, muchas personas con VIH pueden vivir durante décadas sin desarrollar sida.

¿Cómo se transmite realmente?

El VIH puede transmitirse mediante determinados fluidos corporales cuando estos entran en contacto con tejidos susceptibles o directamente con el torrente sanguíneo.

Entre las principales vías están:

  • Relaciones sexuales anales o vaginales en situaciones donde existe exposición al virus.
  • Compartir agujas, jeringas u otros equipos de inyección contaminados.
  • Transmisión durante embarazo, parto o lactancia cuando no se toman las medidas médicas correspondientes.

No se transmite por convivir con alguien

Este punto sigue generando mucho miedo innecesario.

El VIH no se transmite por:

abrazar;

dar la mano;

compartir una mesa;

usar el mismo baño;

comer juntos;

trabajar en la misma oficina;

ni convivir normalmente con una persona que vive con el virus.

El estigma muchas veces hace más daño que la información médica.

Tampoco puedes saber quién tiene VIH mirando su apariencia

Una persona puede vivir años sin tener síntomas evidentes.

Otra puede experimentar síntomas parecidos a los de una gripe durante las primeras semanas.

Ninguna de las dos situaciones permite confirmar o descartar VIH.

La única forma de conocer el estado es mediante una prueba.

¿Qué hacer si crees que acabas de exponerte?

Aquí el tiempo sí importa.

Existe un tratamiento llamado profilaxis posexposición o PEP.

Se utiliza después de una posible exposición al VIH y debe iniciarse dentro de las primeras 72 horas.

Cuanto antes, mejor.

El CDC señala que, cuando se prescribe, normalmente se toma durante 28 días.

Si la exposición ocurrió hace pocas horas, no tiene sentido esperar varios días “a ver si aparecen síntomas”.

Algunos ejemplos donde puede evaluarse PEP

Podría considerarse después de situaciones como:

  • Rotura de preservativo durante una exposición de riesgo.
  • Compartir material para inyectarse drogas.
  • Determinadas exposiciones ocupacionales.
  • Agresión sexual.

La evaluación debe realizarla un profesional sanitario.

¿Y si el riesgo no es algo puntual?

Para personas que pueden tener exposiciones repetidas existe la PrEP, o profilaxis preexposición.

Consiste en medicamentos utilizados por personas sin VIH para reducir mucho la posibilidad de adquirirlo.

No es algo que se toma después de cualquier relación improvisadamente.

Se utiliza siguiendo un esquema médico apropiado.

Los preservativos siguen siendo importantes

La existencia de PrEP y tratamientos modernos no significa que el preservativo haya dejado de tener utilidad.

Además de contribuir a prevenir VIH, también ayuda a reducir el riesgo de otras infecciones de transmisión sexual.

La prevención funciona mejor cuando las personas conocen las diferentes herramientas y utilizan las que correspondan a su situación.

Hacerse una prueba no significa que “seguro tienes algo”

Ese miedo mantiene a mucha gente lejos de los centros de salud.

Una prueba es simplemente una forma de conocer tu estado.

El CDC recomienda que las personas entre 13 y 64 años se hagan al menos una prueba de VIH, y quienes tengan determinados factores de riesgo pueden necesitar pruebas con mayor frecuencia.

Conocer el resultado permite actuar.

Si es negativo, puedes mantener estrategias preventivas.

Si es positivo, puedes comenzar tratamiento.

El período ventana también importa

Una prueba realizada demasiado pronto después de una exposición puede no detectar todavía una infección reciente.

El tiempo depende del tipo de prueba.

Por eso, después de una exposición concreta, un profesional puede indicar cuándo conviene hacer una primera prueba y si debe repetirse.

No existe un único día que funcione igual para todos los análisis.

El tratamiento ha cambiado completamente el VIH

Décadas atrás, recibir este diagnóstico tenía un significado muy diferente.

Hoy el tratamiento antirretroviral puede reducir enormemente la cantidad de virus en el organismo.

El CDC señala que las personas que reciben tratamiento eficaz pueden vivir vidas largas y saludables y, cuando mantienen una carga viral indetectable, no transmiten sexualmente el virus.

Por eso hablar del VIH como si todavía estuviéramos en los años 80 crea miedo innecesario.

Historias como esta pueden aumentar el estigma

Un titular como “mujer contagió a 240 hombres” provoca inmediatamente rabia.

Pero sin pruebas puede convertir una declaración viral en una acusación masiva.

Además puede reforzar la idea equivocada de que las personas que viven con VIH son irresponsables o peligrosas.

Millones de personas viven con VIH, reciben tratamiento y no transmiten el virus a sus parejas sexualmente cuando mantienen una carga viral indetectable.

Qué sabemos realmente del caso

Una mujer apareció con el rostro cubierto en una entrevista difundida en Colombia.

Afirmó tener VIH.

También aseguró haber transmitido el virus a aproximadamente 240 hombres en Cartagena.

Lo que no está confirmado

No existen pruebas públicas independientes que permitan demostrar:

  • Que realmente fueran 240 personas.
  • Que todas tuvieran VIH.
  • Que la mujer hubiera transmitido el virus a cada una.
  • Que exista una investigación epidemiológica que respalde la cifra.
  • Que todas las circunstancias descritas en redes sean reales.

Ese es el punto que muchos titulares dejaron fuera.

La información útil está más allá del viral

La historia puede llamar la atención por el número.

Pero para cualquier persona que realmente esté preocupada por el VIH, hay cuatro cosas mucho más importantes que recordar:

hazte pruebas;

usa medidas de prevención;

si una posible exposición ocurrió hace menos de 72 horas, busca atención médica para preguntar por PEP;

y si tienes riesgo frecuente, habla con un profesional sobre PrEP.

El VIH puede prevenirse, detectarse y tratarse.

Eso es mucho más útil que convertir una afirmación viral no comprobada en una historia diseñada únicamente para provocar miedo.

Fuentes

Centers for Disease Control and Prevention — Información sobre VIH, prevención, tratamiento, PrEP y PEP.

Organización Mundial de la Salud — VIH y sida.

Las2Orillas — Cobertura de la entrevista viral realizada en Cartagena.

DK EaCash — Verificación del caso viral.

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